¿Mudarse de país por segunda vez?: de Estados Unidos a España



España. A mi alrededor hay un montón de señoras hablando con acento castellano, por la distancia y la falta de costumbre no puedo entender casi nada. Todas tienen entre 40 y 60 años. Estamos sumergidas en un jacuzzi: el agua tiene luces amarillas, rojas y verdes y burbujas calientes que me rozan los muslos y la espalda.

Mi prometido, Rafael, nos inscribió a un club con gimnasio y spa. Hemos ido dos veces, pero soy súper vaga con el ejercicio y me la paso aquí solamente: entre las burbujas. El agua se siente como una sábana de terciopelo acariciándome la piel. Nado mirando al frente: hacia un ventanal por el que se cuelan los árboles rojos y anaranjados que están afuera.

El Spa y los ventanales.
Este será un post súper corto porque aún sigo absorbiendo todo y adaptándome al gran cambio que ha llegado a mi vida. Aún no me lo creo: llegué a España con mi perrita Iris hace siete días tras un vuelo de casi doce horas desde Nueva York. Ha sido una semana diferente, me estoy acomodando todavía al horario: nos dormimos súper tarde y nos levantamos súper tarde (Rafael me demuestra su amor desordenando su reloj biológico conmigo). Tenemos seis horas de diferencia con Nueva York y Colombia, osea que más o menos estoy en el futuro (no les voy a dar los números de la lotería, no insistan).

La ciudad en la que vivo ahora se llama Gijón: queda al norte del país, en Asturias, o mas bien, en la parte de España rodeada por el Mar Cantábrico.

Hay una playa a cinco minutos de nuestra casa a la que pueden ir perros y tiene un puerto lleno de barquitos y yates. El agua es literalmente azul aguamarina, ya entiendo de dónde salió el color aguamarina (tenía que venir a Europa para saberlo). Desde la playa se ven las casitas de Gijón como si fuera un pueblo todo rosado y amarillo, en el que, probablemente habitaron elfos y ninfas acuáticas hace algunos siglos. 

El hogar de las ninfas
Gijón vista desde la playa

Como dice Rafael, comparada con Nueva York, Gijón es un pueblo. Es mucho más pequeña y no tiene rascacielos: la arquitectura de la ciudad me recuerda un cuento de los hermanos Grimm: todo es pequeño pero limpio y elegante, de acabados clásicos y refinados. Hasta las panaderías son todas de cristal y con pisos de mármol y los supermercados exhiben los precios en pequeñas pantallas digitales.

El aire huele a tranquilidad, las personas de aquí sonríen por la calle y hablan de una manera dulce y extraña: sus diminutivos son con “N” “¿quieres una bolsiNa?” “amo mi tierriNa” “qué bueniNa que eres” “hasta lueguín”.  No sé si burlarme o darles un abrazo: es algo encantador y desconcertante al mismo tiempo, aunque sonrío todo el rato escuchándolos hablar. 

Sobre las calles no hay ni una sola basura, es más, nunca había visto un lugar tan limpio. Cada vez que salimos a pasear pienso que podría dormir en el suelo sin ensuciarme la ropa. Me sorprendió mucho que varias de las canecas ni siquiera están expuestas: literalmente abres una tapa que conduce  la basura al centro de la tierra, y por si fuera poco, están implementando que los amos tiren agua al suelo cuando sus mascotas orinen en la calle.



Ahora, en este continente, siento que puedo respirar paz. Honestamente, Nueva York me tenía muy desgastada. Creo que una condición básica para vivir en la Gran Manzana es estar cargado de energía, y si es posible, de juventud: fueron años de trabajar sin descanso. Las últimas semanas antes del viaje sentí como si yo fuera un trapo mojado y Nueva York alguien que me escurría con todas sus fuerzas.

Necesitaba cambiar mi vida, enfocarme en la literatura y en el amor (las dos cosas que me iluminan el espíritu)... y definitivamente lo que más bien me ha hecho ha sido cambiar mis noches solitarias por los abrazos de Rafael: es increíble cuánto necesitaba de sus cuidados tras años de tratar solo con hombres superficiales: esos que quieren arrancarte un pedazo y huir con él, que sueñan con penetrarte y salir corriendo a la mañana siguiente... creo rotundamente que el sexo sin amor se convierte en una energía oscura y deprimente... que se encarga de devaluar el centro de tu cuerpo y le quita la belleza a la intimidad... el sexo sin amor convierte un acto divino en algo vulgar, perecedero y ordinario. No sirvo para usar ni ser usada... por eso me atreví a atravesar el mundo por mi amor, porque después de mis padres y mi hermana, nunca nadie se había preocupado tanto por mí como Rafael.

A quienes se preguntan sorprendidos de dónde saqué tanto valor para darle un giro a mi vida, ahí está la respuesta. No sé en el caso de muchas otras mujeres, pero creo que cuesta demasiado encontrar a un hombre de verdad: que se reafirme a través del compromiso y el cuidado de su mujer. De hecho estuve más de un año sin permitir que ningún hombre me tocara... estaba muy rota, había dejado que me usaran, había permitido que me rompieran el alma y no sabía cómo repararla.

Pero él sí...

Mi amor me toma de la mano en la calle, disfruta llamándome prometida, escribe sobre mí y sonríe cuando me mira... y yo me enredo en su cuello y lo olfateo: me acostumbro poco a poco a su aroma, a su respiración y a su tacto. Le digo que me hizo falta toda la vida... lo tengo clavado en el pecho, y aquí estoy, escribiendo sobre él... agradeciéndole por tomarme de la mano y mostrarme este universo nuevo, y con ello, permitirme mostrárselo a ustedes.

Gracias mi amor.





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16 comentarios:

  1. Eres el lado femenino de alguien que le hacía falta un poco de lo q abunda en ti. Felicidades

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  2. ¿Como haz hecho para ir a vivir a España? Necesitas visado?

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    1. ¡Hola! no, los colombianos no necesitamos visado para venir a España.

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    2. Pero para vivir necesitas permiso de trabajo no?

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    3. Puedes entrar como turista, pero creo que pasados los 90 días necesitaras un permiso de residencia o de trabajo, de lo contrario estarás de manera ilegal en el país.
      Tu lo tienes fácil, te casas con Rafa y solucionado¡¡¡¡¡¡¡

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    4. Exacto, es un permiso de 90 días, después de eso necesitas tramitar tu residencia. Un abrazo!

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  3. Muchas de tus palabras me llegan a lo más profundo de mi ser😔 Espero encontrar un amor tan hermoso como el tuyo ♥️♥️

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    1. ♥️ María Camila, me tocas el corazón... seguro lo encontrarás, no lo dudes ♥️

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  4. Muchas de tus palabras me llegan a lo más profundo de mi ser 😔 Espero encontrar un amor tan hermoso como el tuyo ♥️♥️

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  5. He llegado aquí desde la cuenta de ezcritor, a quien sigo desde hace unos años y de quien me gustasu forma natural de escribir sin pelos en la lengua. Tu forma de escribir me ha encantado, tienes una profundidad y un tacto, que me hacen conectar con lo que describes. Espero que no lo dejes nunca, y me interesó mucho el tema de nueva york, que escribieras también sobre cuando te quedaste a dormir en la calle o sobre malos momentos que superaste allí, me inspiras mucho. Ánimo y sigue así porque escribes muy bien.

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    1. Algunos comentarios alegran los días... el tuyo es uno de esos. Gracias por tu valioso apoyo ♥️♥️

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  6. Margarita María me encanta leerte, creo que he leído todo lo que escribes... Sé que que seras unas gran escritora (ya lo eres) quiero tener tu primer libro pronto ❤️❤️❤️ me alegra que encontraras a tu gran amor... Besos desde Colombia ����

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    1. Muchas gracias y mil besos ♥️♥️♥️ te llevo en mi corazón.

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  7. El verdadero Amor te lleva a un mundo inimaginable. De ahora es más tu vida es una eterna aventura.

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IM: @margaritabeblog