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I Me llega un mensaje tuyo. Son las once de la noche: quieres verme. No voy a responder. Dejo el teléfono a un lado, ...

Vivir en el extranjero: La soledad como estilo de vida


Estoy terriblemente sola.  No sé si lo elegí o no. A veces pienso que sí: no quiero socializar, evito profundizar, exponerme. Son las consecuencias de vivir en otro país: no hay caras conocidas, ni abrazos familiares, ni fechas especiales. Solo amigos que están por unos meses o semanas y luego vuelan lejos.


La soledad te afecta, se te mete en el corazón y en el cerebro y te acostumbras a ella. Te empiezas a volver cortante y quieres llegar rápido a casa para evitar a las personas. El Subway está siempre atestado: quieres salir de ahí lo antes posible y miras para el piso para evitar el contacto visual. Es lo que siento inevitablemente desde hace algunos meses tras años de vivir en Nueva York... ¿Me estaré convirtiendo en una esquizoide?

El Dilema:

Me siento aliviada de estar sola. Luego me siento culpable, ¿seré una egoísta? o ¿seré una millennial exitosa por llegar a mi casa a escribir en mi blog y vivir en Manhattan sola con mi perro?... o ¿seré una fracasada por no haber podido establecerme emocionalmente después de casi cinco años?

Concluyo que soy un éxito, soy genial. Cumplí el sueño de todos los de mi edad: Nadie me molesta, pido domicilio, soy gerente del lugar donde trabajo, vivo en Manhattan: la zona más chimbita, más sofisticada, más aclamada de Nueva York. La de las películas de Woody Allen. Vivo en la misma localidad de Kate Spade, Johnn Lennon, Al Pacino, Truman Capote. Luego pienso que soy una fracasada: quisiera compartir mi tiempo con alguien, amar a alguien, vivir en un lugar lleno de árboles...

Tras mis noches en solitario me pregunto ¿estaré contagiada de un extraño virus que circula en el aire de esta ciudad?, ¿es éste el virus del aislamiento?. En esta ciudad morir solo no es nada nuevo... en Nueva York miles de ancianos mueren solos en sus diminutos apartamentos sin que nadie se entere, ni siquiera sus vecinos. La mayoría son encontrados semanas después gracias al olor a podredumbre que se escapa por debajo de la puerta. De hecho, en el año 2000, el cadáver de una mujer fue encontrado tres años después de su muerte porque el pago de su piso estaba domiciliado y nadie la extrañó hasta que su cuenta se quedó sin fondos...

En Nueva York puedes morir en total anonimato... No quiero eso para mi vida. Es más, dejé esas estúpidas ideas de "liberación femenina" que cargaba en Colombia sobre no tener hijos y vivir por siempre exactamente como vivo ahora. Creo que necesitaba venir aquí y experimentarlo para entender que sí quiero una familia.

La oferta y la demanda amorosa en Nueva York:

Hace unos meses llegué a sentirme como una desnutrida emocional: me enamoraba de todos los hombres que conocía. Qué patética.

Escena de Annie Hall de Woody Allen (Manhattan, New York).
Mis últimos rollos amorosos me han durado máximo tres semanas. Todos empiezan muy bien:  los conozco por apps o en algún sitio en persona. Chateamos por varios días, luego nos vemos, hay química, me divierten, podría ser el amor de mi vida, pienso. Fantaseo con ellos, me ilusiono. Pero luego, extrañamente pierdo el interés. Me dedico a mi escritura y se me olvida responder, saco excusas para evitar la siguiente cita, la emoción mengua y así llega un día en que los mensajes desaparecen, no hablamos más, el supuesto amor huye como un niño jugando al tintín corre corre: toca a la puerta y se ha ido antes de que pueda abrirla.

No me quiero hacer responsable, le echo la culpa a las nuevas tecnologías: la hiperconectividad nos tiene jodidos,  me digo. Ahora tener pareja es estar enterado de lo que hace el otro las veinticuatro horas del día: nuestros padres desaparecían por días o incluso semanas y todo bien porque no había cómo ubicarse, no tenían estos celulares-radares que nos han venido jodiendo de a poco... me miento, quiero que me manden mensajes todo el día. Que se preocupen por mí aunque quiera estar sola. ¿Ven el tamaño de mi bipolaridad?

Pero esto no es de gratis. Bienvenido a Nueva York (donde tanta oferta te aburre), lo dije hace cinco años y todavía lo mantengo: hay miles de personas interesantes y bellas, de todas partes del mundo, hasta de países que no sabías que existían. Tengo que decir que mis hombres han sido súper exitosos, incluso amorosos, con buenos trabajos y mucho dinero. Recuerdo a un australiano que trabajaba en el Wall Street Center para un banco. Su trabajo era invertir un millón de dólares cada día y multiplicarlo. Además tocaba el piano. Me tenía boquiabierta. Aún así, no podía ser yo misma con él. Algo me faltaba. Se acostaba muy temprano: alrededor de las 9 de la noche (todos los días sin excepción), era extremadamente meticuloso y minimalista. ¿Cómo podía vivir con alguien así?, a mi edad ya no veo las relaciones como hobbies, cada hombre que conozco podría ser perfectamente el padre de mis hijos (lo siento por los piterpanes, soy una achapada a la antigua, una abuela reprimida).

También conocí a un diseñador de apps, mezcla entre ruso y jamaiquino, súper inteligente y dueño de un rooftop, pero también súper metido en drogas: no sé por qué me alarma tanto ver a alguien oliendo cocaína, es algo que me desinfla el amor. Siento que la nariz no está diseñada para que le entre nada más que aire, se me levantan todos los vellos del cuerpo al ver eso... Y luego quedan esos que solo quieren un polvo y huir al día siguiente: son facilísimos de reconocer. Lo llevan tatuado en la frente. 

He salido con hombres de todos los continentes (literalmente) América, Asia, África, Europa y Australia. Ya sé que sueno súper puta, pero es lo que hay y me siento orgullosa. Sobre todo por Margarita de doce años que se preguntaba a sí misma cómo iba a poder casarse con alguien si aún no conocía personas del mundo entero, ¿y si el amor de mi vida nació en otro continente y está a miles de kilómetros de mí? pensaba... ¿Cómo podré dormir por las noches junto al chico de mi barrio, que me pidió matrimonio a los veintitrés, y llevar una vida con él sin despertar un día a los 40 años y cuestionarme si más allá del océano existe un ser humano increíble que me mostrará un universo nuevo creado para mí?

Maldita y superficial Margarita de doce años...

Sin embargo, nunca imaginé que la vida me iba a poner de cara a mis incógnitas... ahora tengo la respuesta. Ya sé lo que es, he saciado mi curiosidad. Esa que no me dejaba en paz desde la pubertad. Y creo que al menos ya estoy lista para seguir durmiendo a los 40 años junto a mi pareja con la plena seguridad de que elegí bien.


Pensamientos de una persona solitaria en un país extranjero:

Ilustración: Henn Kim
Ya ni siquiera intento conocer a nadie. Solo vengo a mi casa y me dedico a escribir o a pasear con Iris. Soy una antisocial del amor. Salgo a la calle y no hago contacto visual con los hombres. Quiero permanecer incorruptible, sin la energía recalcitrante de una mirada masculina. Las apps además me aburren: las mismas charlas insulsas sobre edad e intereses banales, con hasta diez a la vez, hasta que uno te engancha un poquito más y decides ir a verlo a un bar para descubrir que no hay química. BOSTEZO. Benditas sean mis amigas que encontraron el amor a través de apps, para mí eso es tan probable como lamerte un codo.

He pensando además, que a lo mejor tengo problemas mentales. Pero no voy a ir al psicólogo. No quiero que me mediquen. Primero es dinero en pastillas, y segundo, sé que me van a diagnosticar un montón de enfermedades mentales. Eso seguro. Aquí se ha normalizado muchísimo la depresión, la bipolaridad y los intentos de suicidio, no tengo escapatoria. Aunque por ahora no me voy a matar, tranquilos. ¿Las razones? si me mato Iris se quedaría sola por días sin agua ni comida y aunque la adoptaran, moriría de depresión: Iris no concibe estar con nadie más que no sea yo, ni siquiera con mi madre. Segundo, tengo que conocer a mi sobrino Emiliano: es demasiado importante ese diminuto ser de siete meses que lleva algo de mí en él. Tercero, y si el Dios que crea la magia del mundo lo permite, necesito tener una familia propia. Cuarto: tengo por obligación escribir algo grande. Algo que realmente valga la pena, no solo un simple blog. Tengo que plasmar algo mítico y denso, amoroso y explosivo. Tengo que crear mi literatura y morirme en paz luego de eso, con una sonrisa de orgullo en la cara. Antes no, no me lo perdonaría.

Quiero ser como Andrés Caicedo que se mató el día que le entregaron impreso el libro "Qué viva la música"... morir en son de victoria. Siempre he pensado que solo quienes se suicidan tras una victoria son valientes, el resto son unos cobardes a los que les quedó grande vivir. Se suicidaron en vergüenza, o tal vez no sean cobardes del todo porque al fin y al cabo murieron a su antojo, en un acto de rebeldía, sin embargo, si tengo que comparar uno de esos suicidas con un viejo que exhaló hasta el último gemido de dolor, ganaría el viejo por haber soportado lo insoportable con paciencia y dignidad...

Respecto a la soledad, se me acaban las opciones. Escribo esto para no sentirme tan abandonada a la nada en esta jungla de cemento, y además para que, a lo mejor, ustedes me digan lo mismo: que están solos porque quieren, aunque no quieran. Que en ocasiones se sienten al borde de la locura y se plantean huir pronto para detener de una vez por todas esta extraña metamorfosis que los arrastra cada vez más al olvido...


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14 comentarios:

  1. Me encantó como todos tus escritos... En mi caso personal, he estado sola mucho tiempo por decisión más no por opción, ya que en ésta época los hombres tiene miedo de adquirir responsabilidades, es más ya ni maduran, pretenden ser el gigoló toda la vida, su definición es''Hombre joven que es mantenido por una mujer, generalmente mayor que él, a cambio de prestarle su compañía o de mantener con ella relaciones sexuales''... Y pues, las mujeres llegamos al punto de cansarnos de ver tanto inmaduro que sólo quiere un rato de sexo.

    Eres la mejor escritora Margarita B.

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    1. <3 <3 <3 Algún día llegará alguien tan maravilloso que verá el valor que tienes a kilómetros de distancia... Te lo prometo.

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  2. Tú hermana me introdujo en tu mundo de lectura, gracias por hacer interesante cada frase cada letra.

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  3. Me encantó tu sinceridad tengo ti misma edad Vivo en Colombia aunque estuve casada y tengo dos hermosas niñas , cuando leo lo que escribes me siento igual que tu . Sola a diferencia de pensar que por haberme casado y tenido hijos no logré ser una mujer exitosa en la parte profesional como lo eres tu . Y ahora me arrepiento de haberme estancado más de 15 años en una relación que desde que comenzó ya había fracasado.
    Saludos y espero que algún día encontremos la verdadera felicidad .

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    1. El éxito no está definido aunque la sociedad actual nos haga pensar que sí. Todo depende de los ojos con que se mire una situación y sé a lo que te refieres, sin embargo la mujer que eres ahora salió tras haber vivido esas experiencias. Un fuerte abrazo. <3

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  4. Me hiciste pensar en las veces que yo eh estado preguntándome si no estoy haciendo lo mejor de mi a mi edad quizás por el hecho de ver a otros logrando más pero luego pienso lo que he logrado también, haz logrado tanto margarita y la verdad es que estamos en la ciudad de los sueños, y pues esperare el día que publiques tu tan deseado triunfo pero no quisiera que te mueras JAJAJA, mejor vive para que sigas deleitando con más creaciones, por que si llegas al top, te aseguro que con esa cabeza imaginativa que tienes, te quedarás más que Madonna en la música

    -Francisco

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    1. Gracias gracias gracias <3 qué bellas palabras... Ten por seguro que has logrado demasiado y debes sentirte orgulloso de eso. Y no, no me moriré, al menos no por voluntad propia. Un abrazo gigante <3

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  5. ¿Huir del amor y apropiarme un poco del discurso feminista que tenia, vale la pena? entró en mil dudas , me cuestionó todo, pero concluyó que ahora solo quisiera amar y ser correspondida, tener un compañero con sueños en común poder viajar, vivir compartir muchos libros, muchas fotos formar una familia, ser complices y todas esas cosas que nos dan un poco de sentido al vivir. Pero creó que me aleje tanto y dije tantas palabras al viento, que el universo las creyó y cada vez estoy más sola en el plano romántico!! :(
    Todo para decirte que te leo y me gusta mucho lo que escribes, de algún modo me siento tan identificada como cuando quisiste volver a Colombia y no te adaptaste o cuando escribiste la carta para tu amigo con derechos que cada palabra me llego al alma, viví lo mismo ... Por favor no dejes de escribir. Abrazos

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    1. Jamás dejaré de escribir. Mil gracias por compartir un pedacito de tu vida conmigo <3

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  6. Y aquí estamos todos los que salimos de nuestro país en busca de sueños cumplidos. Ese sentimiento Margarita de soy genial lo logré y la vez pensar tal vez no y mejor fracase nos llega a todos nos ataca constantemente y personalmente he decidido tomar en cuenta el pensamiento que me hace muy feliz, puede que sea falso y en realidad la embarre y no se donde estoy parada pero tal vez nadie los sabe.

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    1. Exacto, por mucho que nos traten de vender una idea sobre el éxito y el camino correcto, en realidad nadie sabe de qué trata la vida, así que tú siempre haz lo que te plazca. Besos y abrazos.

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  7. Que no te suceda lo mismo con Rafa, que te aburras pronto de él......

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    1. No me aburría de mis parejas sino de salir en citas. Soy una persona de relaciones largas. Saludos.

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IM: @margaritabeblog