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Historias de Nueva York: Renuncié y me ascendieron

Ilustración: Idalia Candelas.
Hace un tiempo en otro post, les conté que estaba trabajando en un sex shop. Quería renunciar porque era un trabajo que me asfixiaba. Me sentía agotada, como cargando kilos de mierda sobre la espalda aunque no hacía casi nada. Tras meditarlo por varias semanas y consultarlo con ustedes, decidí lanzarme de cabeza. Le dije a mi jefe que necesitaba hablar con él: entramos a la oficina y le expliqué que renunciaba porque trabajar ahí no era lo mío.

-No sé, quiero hacer algo diferente, éste nunca ha sido mi plan- argumenté tras la renuncia. Aunque no creo que trabajar en un sex shop sea el plan de nadie, (o bueno, a lo mejor hay alguien que sueña con eso y todas las noches le pide a la vida con lágrimas en los ojos poder vender penes y mostrar sus texturas a otras personas; preguntarles si quieren lubricantes anales o vaginales y tener descuentos en juguetes y pastillas para la erección... no se hagan, ya sé que lo de los descuentos les gustó.)


Vibradores de alta gama
Mi jefe, que es dos años menor que yo y es koreano, se quedó en shock. No supo qué decir. Sus pequeños ojitos rasgados se entristecieron. Luego de un largo silencio me preguntó cuándo me iría. 
-En dos semanas- le respondí. Es el tiempo que legalmente se requiere para abandonar un trabajo en los Estados Unidos por eso de que el empleador necesita contratar a alguien más y entrenarlo. Acto seguido me levanté de la silla y me salí sintiéndome muy feliz y descargada. Solamente un delgadísimo hilo de tristeza me envolvió el corazón: tal vez por sus ojos o por el tiempo que llevaba ahí trabajando... son esas tendencias del alma a encariñarse con algo simplemente porque se ha experimentado por un buen tiempo. Pero nada más que eso.

Unos tres días después mi jefe me llamó a su oficina y me pidió que me sentara. 

-Margarita, he estado pensando en tu renuncia, y la verdad, no quiero que te vayas...- dijo con cara de melancolía 

-Lo siento, de verdad... pero soy una artista, me gustan las ideas: inventar, crear... escribir, no ésto- respondí

-Pero aquí puedes hacer todo eso...-

-¿Cómo?- 

-Quiero que seas manager de la tienda. Podrás ejecutar todas las ideas que se te ocurran y trabajar con la gente que quieras, yo te doy mi apoyo... y por supuesto te voy a pagar más...-

Quedé estupefacta. 

-Pero... no puedo durar más de dos años en un trabajo, me encantan los cambios- 

-Y aquí habrán muchos- agregó él

Reconozco que usó las palabras correctas.  




Mi jefe es signo Cáncer. Está representado por un cangrejito que se mueve por el mar: el mundo de las emociones y las profundidades del espíritu. Es un hombre de veinticinco años muy sensible e intuitivo y tiene un corazón enorme: derrocha dulzura y carisma al caminar...  Y yo... bueno, yo soy una cobarde, lamento tanto decepcionarlos... no pude evitarlo: le dije que sí. No me fui. Jamás renuncié. Ahora soy la jefa, la patrona del sex shop. La reina de los vibradores, las vaginas, los lubricantes y los condones.

¿Qué puedo decir? parece que Dios me quería dar ese título. Tengo un corona de penes adornándome la cabeza...

Ser jefe ahí ha sido una experiencia muy interesante. Aunque me di cuenta de que realmente no me gusta dar órdenes: trato a todos como a mis amigos. Odiaría que me vean con temor o como a su jefa la cabrona, la fastidiosa, la gilipollas, la hijueputa... lo que sea... primero porque creo que no lo soy, y segundo, porque soy pésima aparentando o creyéndome más que los demás. Y efectivamente pude implementar nuevas ideas. Mi cerebro se ha oxigenado y hasta escribo más seguido. Lo único malo es que los hombres creen que soy una desquiciada sexual y tengo miles de fetiches y orgías todas las noches; y las mujeres, me ven como una gurú del sexo. Tristemente no soy ninguna de esas cosas (ya quisiera).
Colección de fetichismo

Tengo que decir además, que mis partes favoritas de trabajar en una tienda para adultos son, primero: las historias. He escuchado y presenciado cientos de historias que van desde lo gracioso hasta lo grotesco y que me muero por contarles. Además, en gran parte ayudas a las personas: escuchas sus problemas de pareja y traumas sexuales sin mirarlos con cara de asco como tal vez alguien hizo en el pasado: el sexo es un tema que sigue siendo tabú en todas las culturas.


Plugs anales de cristal
Cuando llegan a la tienda, los clientes comienzan a expresarse hablando muy bajito, casi susurrando y con la mirada en el suelo. Luego, cuando perciben que honestamente no te importa y tampoco estás pensando que son seres despreciables porque les gusta el sexo, se comienzan a abrir: poco a poco te entregan más detalles de sus penas (no sé porqué cada vez que paso la mirada por aquí leo "penes"), de sus temores, y luego hasta te toca decirles que hay más clientes y tienes que irte. Supongo que es una linda sensación: algo así como caminar durante meses en el desierto, totalmente sediento y solitario y finalmente encontrar un oasis: allí brota el agua de la compresión y te escuchan genuinamente, sin prejuicios ni reproches. La verdad es que tener la mente abierta es un gran negocio: puedes acercarte a casi cualquier ser humano y empatizar con todos desde el corazón. 

La segunda cosa que más me gusta es la creación de las ventanas (la fachada exterior de la tienda) que yo veo como un espacio para producir obras de arte: allí puedo amasar con mis manos pequeñas galaxias y universos coloridos. Además a cada una le pongo nombre. Soy como una niña emocionada pintando su cuaderno de dibujos. He descubierto que mi alma no pierde oportunidad para ver el arte en cualquier cosa. 

Aquí les comparto la última ventana que desarrollé con los chicos de la tienda, incluyendo mi jefe (no soy nada sin ellos). 

Nombre: Privamera Eléctrica (All you need is love: Todo lo que necesitas es amor.)

Para terminar, como moraleja ¿qué puedo decir? ¡ya saben la clave si quieren un ascenso o un aumento!

Era broma. Luego no vengan a echarme la culpa de que se quedaron desempleados. Aunque si lo hacen para dedicarse a lo que aman, adelante, ¡háganlo sin miedo!, no importa el resultado. No sean unos cobardes como yo... (igual les prometo que pronto llegará mi momento).



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6 comentarios:

  1. Ella desnuda su alma para hacernos sentir humanos y vivos, amo leer esta mujer!

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    1. Dios qué palabras más hermosas. Me llenas el corazón de alegría <3

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  2. Fue interesante leer las cosas que cuentas con tanto entusiasmo, sigue publicando, aquí un fan mas.

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    1. Mil gracias. Siempre y cuando me dejes estos bellos comentarios seguiré publicando jajaja

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  3. Me encantan tus escritos, siempre me conecto y me voy imaginando cada cosa que escribes... Soy tu fan Número 1.

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    1. Ayyyy no sabes lo que siento con tus palabras. Gracias por alegrar mi noche, abrazos <3

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IM: @margaritabeblog